Informática Forense · Guía

Por qué una captura de pantalla no alcanza como prueba

Por TrekITMayo 20265 min de lectura

Es el error más común y el más caro. Alguien recibe un mensaje, un correo o ve una publicación que lo perjudica, saca una captura de pantalla y cree que ya tiene la prueba. No la tiene.

Una captura de pantalla es una imagen. Y una imagen se edita en un minuto con herramientas que cualquiera tiene en el teléfono. Los jueces lo saben, los peritos lo saben y la parte contraria también: por eso una captura, por sí sola, casi nunca alcanza para acreditar un hecho cuando el caso se pone serio.

Qué le falta a una captura

El problema no es la captura en sí, sino todo lo que no trae. Una imagen suelta no demuestra de dónde salió, ni cuándo, ni que no fue modificada. Le faltan exactamente las cuatro cosas que convierten un dato digital en prueba:

// lo que convierte un dato en prueba
  • Identificación de origen: de qué dispositivo o fuente salió, documentado.
  • Integridad: una huella criptográfica (hash) tomada en el primer acto.
  • Sellado de tiempo: prueba de que existía en una fecha y hora determinadas.
  • Cadena de custodia: trazabilidad ininterrumpida desde que se preserva.
La evidencia digital no se "junta": se preserva. Y se preserva desde el primer minuto, o se pierde.

El factor tiempo

La evidencia digital es frágil. Una página se edita o se baja, un chat se borra, un dispositivo se reasigna, los metadatos se alteran con solo reenviar un archivo. Cada hora que pasa juega en contra. Por eso el peor consejo es "después lo vemos": para cuando se decide actuar, muchas veces ya no queda nada que preservar.

Hay además errores que invalidan la prueba aunque parezcan inofensivos: descargar el archivo, reenviarlo, abrirlo y guardarlo de nuevo. Todo eso toca los metadatos y le da munición a la parte contraria para impugnar.

Qué hacer en su lugar

Para prueba simple —una página, un archivo, un correo, un chat exportable— existe la certificación con triple sello, que toma el contenido, le calcula el hash, lo sella en el tiempo y emite un acta verificable, en minutos. Para casos complejos o donde se espera una impugnación fuerte, interviene el laboratorio pericial, con extracción forense y un dictamen que se defiende en audiencia.

En los dos casos, la regla es la misma: no toques nada, no sigas interactuando y preservá cuanto antes con un procedimiento que deje todo documentado.

ISO/IEC 27037Cadena de custodiaLey 25.506Ley 26.388

Lo trabajamos en la unidad de Informática Forense, con el laboratorio pericial y Testigo Digital, y lo enseñamos en la Academia para abogados que quieren no perder un caso por un error de la primera hora.

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TrekIT

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